Dentro del cierre: un día en Ras Al Khair

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En Ras Al Khair, en la costa oriental de Arabia Saudí, el aire del desierto aún es fresco al amanecer. Pero dentro de la planta de calcinación de Ma’aden Aluminum, las cosas ya se están calentando, literalmente. La planta es un eslabón fundamental en la cadena de valor integrada del aluminio del reino, ya que convierte el coque de petróleo verde en coque de petróleo calcinado (CPC), la materia prima para fundir ánodos.

Cuando los revestimientos refractarios de los componentes críticos de la planta llegaron a su ventana de mantenimiento, KAEFER Arabia Saudí recibió el encargo de realizar un cierre de 30 días. El alcance: fundir y proyectar materiales refractarios en quemadores, ciclones de enfriamiento y conductos, áreas vitales expuestas a las temperaturas extremas de la planta. La magnitud: una plantilla de 220 trabajadores que trabajaban día y noche. El reto: cumplir bajo presión. El resultado: finalizado en 28 días sin incidentes.

Así es como se desarrolló…

06:00 – Charlas sobre herramientas y disciplina de seguridad

Cada mañana comenzaba con un ritual que marcaba la pauta: charlas sobre seguridad. Con trabajos refractarios, secado, espacios confinados y trabajos en caliente en paralelo, la vigilancia era la moneda de cambio de la seguridad.

“Con 220 personas en la obra y actividades de alto riesgo, cada detalle era importante”, recuerda Arunjith, responsable de HSE. “Llevamos a cabo evaluaciones de riesgos, análisis de seguridad en el trabajo y recorridos diarios. La gestión de la fatiga en los turnos era tan importante como el EPI y los permisos. La recompensa: cero incidentes.”

10:00 – La planificación se une a la ejecución

A media mañana, la atención pasó de las conversaciones a las tareas. Detrás de cada instalación refractaria había un plan detallado. Componentes como los quemadores y los ciclones están expuestos a temperaturas superiores a 1200 °C y necesitan revestimientos refractarios moldeados o proyectados con precisión para mantener la seguridad y la eficiencia. Cada paso debía secuenciarse cuidadosamente para evitar retrasos.

“Incluso un pequeño retraso podía afectar a toda la parada”, explica Afsal, planificador de KAEFER. “Las revisiones diarias del progreso, los traspasos estructurados y el seguimiento de los hitos nos mantuvieron alineados. Cuando las fases de instalación de refractarios y secado terminaron antes de lo previsto, supe que no solo íbamos a tiempo, sino que íbamos adelantados.”

14:00 – Calor y manos a la obra

Las tardes eran para los equipos sobre el terreno. Para ellos, la parada era tanto un reto técnico como una prueba física.

“La presión alcanzó su punto álgido cuando se trabajaba en varios frentes a la vez”, afirma el supervisor Shahid. “Pero el equipo mantuvo la calma, se apoyó mutuamente y superó los hitos antes de lo previsto.”

El especialista en secado Saini añade: “El secado es un proceso preciso: si se hace demasiado rápido, el revestimiento se agrieta; si se hace demasiado lento, se pierden horas. Rotamos las tareas, utilizamos las herramientas adecuadas y nos cuidamos unos a otros. Así es como gestionamos tanto el calor como las horas de forma segura.”

02:00 – Resolviendo problemas en la oscuridad

Las paradas no se detienen cuando se pone el sol. Para el turno de noche, lo más importante era la concentración y la resistencia. Un problema con el revestimiento amenazó con descarrilar el progreso, pero el trabajo en equipo salvó la situación.

“A las 2 de la madrugada, el equipo se reunió, tomó una decisión y lo solucionó en una hora”, recuerda Shahid. “Momentos como ese demostraron lo comprometidos que estaban todos para terminar con fuerza.”

Día 28: dos días de antelación

Al llegar el día 28, el cierre se había completado. Se terminaron los trabajos de refractarios y los servicios de secado, el calcinador estaba listo para funcionar y el proyecto se completó dos días antes de lo previsto.

“La singularidad de esta parada fue su escala, complejidad y presión de tiempo”, reflexiona el jefe de proyecto Premjith. “Lo que más destacó fue la colaboración: las operaciones, las compras, los recursos humanos, la seguridad y los equipos de la obra se coordinaron rápidamente. Los supervisores y los trabajadores superaron las horas normales. El resultado fue la finalización a tiempo, cero incidentes y el agradecimiento del cliente.”

Más allá de la parada

Para Ma’aden, el proyecto garantizó la producción ininterrumpida de CPC en Ras Al Khair, sede de uno de los pocos complejos de aluminio totalmente integrados del mundo. Para KAEFER, reforzó nuestra posición como socio de confianza en el crecimiento industrial del Reino, en plena consonancia con la Visión 2030.

En cifras:

  • Alcance: Trabajos de refractarios y servicios de secado
  • Personal: 220 trabajadores cualificados (turnos diurnos y nocturnos)
  • Calendario: 30 días contractuales → finalizado en 28
  • Seguridad: cero incidentes

Desde charlas sobre seguridad al amanecer hasta la rápida resolución de problemas a las 2 de la madrugada, el cierre no se limitó a los revestimientos refractarios o los ciclos de secado. Se trataba de personas que trabajaban bajo presión y que demostraron que, cuando la colaboración y la disciplina se unen, 30 días pueden convertirse en 28.

O, en palabras de Premjith: “Desafiante. Colaborativo. Gratificante.”

Nota: Creado por personas, con un poco de ayuda de gen AI. Este artículo combina la visión humana, la narración y las herramientas digitales inteligentes para dar vida a las historias de KAEFER.